Música, Derechos de Autor e IA: qué pasó en 2025 y qué se viene en 2026
- María José Clutet
- 27 ene
- 4 Min. de lectura
En 2025 la música y la inteligencia artificial pasaron de ser conversación de nicho a un verdadero campo de batalla legal y comercial. Las grandes cuestiones sobre licencias, remuneración, formación de modelos de IA y derechos de autor siguen abiertas al inicio de 2026, pero ya hay señales claras de cómo se está reorganizando el mercado y qué decisiones estratégicas deben tomar los profesionales del sector.

1) El gran dilema de 2025: ¿licencias o excepciones?
Para entrenar modelos de IA se necesita acceso a enormes cantidades de música registrada —lo que legalmente implica copiar obras protegidas, algo que normalmente requiere permiso de los titulares de derechos (sellos, editoriales, autores). En 2025, múltiples demandas y negociaciones se centraron en este punto:
Las discográficas más grandes en EE. UU. demandaron a empresas como Suno y Udio por usar música sin licencia.
Al mismo tiempo, estos casos terminaron evolucionando hacia acuerdos comerciales y marcos de licencia con pagos y condiciones específicas para uso de catálogos.
Clave para la industria: Los modelos de IA no pueden seguir entrenándose sobre música sin regulación clara. Quienes negocien o estructuren licencias ahora definirán los términos de rentabilidad del negocio musical con IA en 2026.
2) Nuevo acuerdo entre Udio y Merlin
Además de las negociaciones con los grandes sellos, Udio firmó un acuerdo con Merlin, la organización global de licencias para sellos independientes y distribuidores. Estos son los puntos clave del acuerdo:
Permite que sellos y distribuidores independientes representados por Merlin participen en la nueva plataforma de Udio, con licencias formales para usar su música en IA.
Los miembros de Merlin participan sobre una base opt-in, lo que significa que cada sello decide si autoriza o no que su catálogo sea usado dentro del sistema de IA.
Merlin subraya que este tipo de licencias buscan consentimiento y remuneración justa, y proteger el valor de la creatividad humana.
Relevancia: Este acuerdo no solo amplía el acceso de Udio a repertorio independiente con licencia, sino que también pone en manos de sellos y artistas control explícito sobre su música, algo que hasta ahora era uno de los puntos más polémicos en el uso de IA.
3) Propuestas regulatorias: un nuevo modelo de licencias obligatorias
Un informe recientemente comisionado por el Parlamento Europeo concluyó que la mejor forma de equilibrar derechos de autor y crecimiento de IA es establecer un sistema de statutory licensing (licencias obligatorias), en lugar de depender solo de acuerdos privados o supuestos de “uso justo”. Esto significa:
Obligación legal para que las IA que usan obras musicales paguen por entrenar sus modelos.
Un marco estandarizado que sustituya la negociación sello por sello.
Reducción de incertidumbre para quienes crean música y quienes desarrollan IA.
Importante: ni las grandes tecnológicas ni los titulares de derechos están entusiasmados con este enfoque, pero puede surgir como una respuesta política que redefina reglas de juego en 2026.
4) Lo que no está resuelto y que marcará disputas en 2026
¿Es “uso justo” aplicar IA sin licencia?
En muchos casos, las empresas de IA han argumentado que no necesitan licencia porque su proceso sería una excepción legal (como text & data mining o fair use). El sector musical lo impugna en tribunales globales.
¿Qué sucede con la salida del modelo?
Existen dos tipos de salida problemáticos: cuando la IA produce una obra muy similar a una canción existente, o cuando imita una voz, estilo o incluso la identidad de un artista.
Eso puede abrirles la puerta tanto a derechos de autor como a derechos de imagen/“replica digital” — un área completamente nueva de regulación, como la propuesta No Fakes Act en EE. UU.
Consentimiento de creadores individuales
Aunque las grandes discográficas negocian con IA, aún no está claro cómo se reparte ese dinero con artistas, compositores o intérpretes individuales — y si estos pueden optar in/out de esos acuerdos.
Esto será un punto caliente en 2026: Decidir cómo vincular licencias de IA con contratos existentes y derechos individuales va a requerir nuevas políticas internas en sellos y editoriales.
5) Lo que viene en 2026: tres escenarios clave
Regulación consolidada en la UE
Si las propuestas de licencias obligatorias prosperan, Europa podría entregar la primera norma clara de cómo se paga por entrenar IA musical — algo que impactará acuerdos globales.
Herramientas con licencias nativas
Los acuerdos de 2025 con Udio, Suno y Klay muestran que las plataformas de IA pueden operar legalmente desde el día uno si incorporan licencias negociadas y transparencia respecto a derechos de autor.
Conflictos entre creadores y titulares
Aunque las grandes corporaciones firmen acuerdos, seguirá habiendo tensiones entre artistas, editores y plataformas sobre quién recibe qué y bajo qué condiciones.
2025 fue el año en que la industria musical pasó del diálogo sobre IA a la negociación legal y comercial real. Pero la mayoría de preguntas legales sobre derechos de autor, licencias obligatorias y reparto de ingresos siguen abiertas al arrancar 2026.
Para los profesionales del sector, la clave no está en resistir la IA, sino en integrarla con seguridad jurídica, transparencia y una estrategia que proteja a los creadores


