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¿Qué es la web3 y qué tiene que ver con la música?

En una época en la que Internet gobierna el mundo, era sólo cuestión de tiempo que el mundo de los NFTs, la Web3 y las criptomonedas llegaran a la industria musical. En este artículo, aprenderás qué es exactamente la Web3, así como su relación con las NFTs de la música, los derechos de autor y mucho más.




Pero antes de nada... ¿Qué es Web3?


Web3 es un término utilizado para describir una nueva forma de Internet que abarca la descentralización y la propiedad. La evolución de Internet se puede dividir en 3 fases:


  • Web1. Principalmente sitios web estáticos propiedad de empresas, con una interacción casi nula entre los usuarios. El ejemplo es Internet Explorer.

  • Web2. En lugar de que las empresas proporcionen contenidos a los usuarios, también empezaron a proporcionar plataformas para compartir contenidos generados por los usuarios y participar en interacciones de usuario a usuario. (El ejemplo es Facebook/Instagram).

  • Web3. Se ha convertido en un término global para la visión de una nueva y mejor Internet. En esencia, Web3 utiliza blockchains, criptomonedas y NFT para devolver el poder a los usuarios en forma de propiedad.





¿Qué pasa con las NFT?


Un aspecto clave de la Web3 es la propiedad de los activos digitales. El vehículo para esta propiedad son los NFT (también conocidos como fichas no fungibles).


"No fungible" es un término económico que se podría utilizar para describir cosas como tus muebles, el archivo de una canción o tu ordenador. Sin embargo, estas cosas no son intercambiables por otros artículos porque tienen propiedades únicas.


Dicho esto, los NFTs son las fichas que podemos utilizar para representar la propiedad de estos artículos únicos. Nos permiten "tokenizar" cosas como el arte, los objetos de colección, incluso los bienes inmuebles. Lo más importante de ellos (que probablemente hayas oído un millón de veces) es que sólo pueden tener un propietario oficial a la vez y están protegidos por la cadena de bloques que, por ejemplo, puede encontrarse en la red blockchain de Ethereum, lo que significa que nadie puede modificar el registro de propiedad o copiar/pegar un nuevo NFT.


Los artículos fungibles, por otro lado, si que pueden ser intercambiados porque su valor los define más que sus propiedades únicas. Por ejemplo: Los ETH o dólares son fungibles porque 1 ETH / $1 USD es intercambiable por otro 1 ETH / $1 USD.



¿Y qué tiene esto que ver con la música?


Cuando los creadores venden sus contenidos, los fondos van directamente a ellos. Si el nuevo propietario vende el NFT, el creador original puede incluso recibir automáticamente su dinero en concepto de derechos de autor. Esto está garantizado cada vez que se vende porque la dirección del creador forma parte de los metadatos del token, metadatos que no pueden modificarse.


Los músicos pueden utilizar los NFT para lanzar cualquier cosa, desde canciones hasta vídeos musicales e incluso entradas para conciertos. Permiten a los fans invertir en artistas que les gustan y en los que creen, recibiendo a cambio beneficios. A la inversa, permiten a los artistas financiar sus proyectos musicales directamente a través del apoyo de sus fans.


Una de las formas en que los músicos están aumentando los incentivos para que los fans/inversores compren NFTs musicales es ofreciendo a los titulares ventajas especiales y la entrada a una comunidad exclusiva de fans.


Otra forma en la que los músicos están utilizando las NFT musicales es ofreciendo una parte de los ingresos generados por una canción, es decir, vendiendo una parte de su catálogo, ayudando a crear un verdadero ecosistema centrado en los fans.


Las NFT de música permiten a los artistas y colaboradores recibir el pago a través de divisiones de una manera más transparente y segura. Con la nueva posibilidad de recibir derechos por cada venta secundaria de un NFT, esto supone una nueva e importante fuente de ingresos para los creadores.



Resumiendo...


En Web3 se trata de dar la propiedad a los usuarios. Ya sea en los juegos, la música o la grabación de discos, esta tecnología se está traduciendo en un número cada vez mayor de industrias que quieren incorporarla a su modelo de negocio. En el mundo de la música y el entretenimiento, los creadores también pueden utilizar Web3 para la propiedad, entre otras muchas facetas, como los derechos de autor secundarios, la transparencia dividida, las entradas para los conciertos y la conexión con los fans.