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¿Por qué las canciones son cada vez más simples?

Siempre he escuchado a mis padres quejándose de lo mal que está la música hoy en día y -casualmente- lo buena que era la de sus tiempos. Sin embargo, nunca me había parado a pensar en la verdadera razón. ¿Está cambiando la música estructuralmente? ¿Por qué tendemos a pensar que todo lo que se escuchaba en tiempos pasados era mejor que lo que escuchamos ahora? ¿Qué está pasando con la calidad musical en la actualidad?



Las canciones y sus letras reflejan las culturas, sociedades y épocas en las que se escribieron, por lo que, es de esperar que las letras de los Beatles, Elvis Presley o Frank Sinatra no fueran sobre beber, cantar y ligar 24/7. Las canciones reflejan los tiempos en los que se componen y se transforman adaptándose a los gustos de los oyentes,


La música ha servido como forma de expresión y comunicación en los diferentes contextos socioculturales que han ido surgiendo a lo largo del mundo. Pero todo esto ha cambiado. Ahora la composición musical se basa más en crear algo útil y que genere negocio en un momento dado. La música popular (más conocida como mainstream) sirve como medio para crear modas y valores, como medio para universalizar una concepción uniforme del mundo, acorde con la sociedad de consumo. Música que nos seduce fácilmente y a través de la cual se generan subculturas que comparten éticas, actitudes, ideologías, y sobre todo, gustos por modas efímeras.


Un estudio realizado por MIDiA Research, analizó el Top 10 de Billboard entre el año 2000 y 2020, y concluyó que:


  • Hoy en día las canciones más cortas son las que más éxito tienen. Una canción del año 2000 duraba aproximadamente 4 minutos y 22 segundos, mientras que de media en 2020, la duración de una canción es de solo 3 minutos y 42 segundos.


  • El hip-hop domina las listas de éxitos y representa el 60% de las 10 primeras posiciones. En el 2000, las 10 listas principales estaban dominadas por el pop, el rock y el R&B.


  • El número medio de compositores acreditados por canción en el 2000 fue de 2,4. Hoy en día, son aproximadamente 4 compositores por canción.


  • El año 2020 es el año de las colaboraciones y los ‘’featurings’’, mientras que en el 2000 este tipo de canciones no eran tan populares.



¿Por qué la simplicidad vende?



Las letras de las canciones se están volviendo cada vez más centradas en sí mismas, lo que probablemente se debe al hecho indiscutible de que la sociedad, en general, se basa cada vez más en el ‘’yo, yo y después, yo’’. Aquí también influyen en gran medida los factores sociológicos, pero lo que verdaderamente marca la diferencia es la enorme demanda de nueva música casi a diario. Además, a lo largo de los años ha habido una simplificación constante a la hora de componer. Pero, ¿Cómo se refleja esto en la generación actual de oyentes de música? ¿Y qué dice esto sobre el futuro de la industria de la música?


Actualmente los usuarios de plataformas de streaming están continuamente siendo bombardeados con cientos y cientos de canciones nuevas todos los días. Las plataformas digitales y las redes sociales han facilitado este tipo de consumo masivo de música. Esta sobresaturación de contenido musical, los nuevos y ajetreados estilos de vida y el poco tiempo que estamos dispuestos a prestar atención a las cosas, han dado como resultado canciones más simples que se pueden consumir rápidamente. Como si de “fast music” se tratara. Consumimos una canción, la escuchamos hasta que no podemos más y, después de unos días, simplemente la olvidamos, la dejamos morir lentamente mientras reenganchamos con nuestra próxima presa.



La regla de oro: la fluidez.


Hay un término psicológico que define los pensamientos que no nos cuestan ningún esfuerzo: fluidez. Las ideas y productos fluidos (fáciles) se procesan rápido y nos hacen sentir mejor, en cierto modo, más inteligentes.


En una sociedad líquida, en la que todo va a la velocidad de la luz (consumimos, tiramos, consumimos, tiramos) y nos falta tiempo por todos lados, lo único que buscamos es no complicarnos la vida. Y por eso los pensamientos fluidos nos hacen sentir bien: ideas con las que ya estamos de acuerdo, cosas que ya conocemos, imágenes fáciles de distinguir, historias con las que identificarse y canciones de reggaeton. Siento herir los sentimientos de los fans de este género que estén leyendo esto, pero, las cosas son así. A la gente le gusta el reggaeton, y en definitiva la música mainstream, porque es repetitiva, es popular, es fluida y es familiar. Nada aparece de la nada, todo lo que escuchamos lo hemos escuchado ya anteriormente. Sí, en otra escala, más grave, más agudo, más rápido, más lento, con ritmo de jazz o de salsa, pero siguen siendo las mismas notas. Y es precisamente por eso por lo que nos gusta.


Para escuchar reggaeton o cualquier género englobado dentro del mainstream no tienes que pararte a pensar. No tienes que analizar, ni siquiera tienes que usar unos buenos cascos para distinguir sonidos un poco más ocultos. Simplemente tienes que darle al play. Y eso la industria lo sabe y lo potencia. Por eso no todo el mundo es capaz de escuchar Jazz en su casa, ni suena Techno en la radio, ni hay festivales de New Age.



POP(ular): ¿Por qué todo lo mainstream es “simple”?


Cuanto más popular se vuelve un género, más simples se vuelven las canciones. Los temas se vuelven más genéricos y los géneros considerados "complejos" (véase el jazz, el blues o la música clásica) se transforman en géneros de nicho debido a la disminución de la demanda de los consumidores. Esto se puede interpretar como que la música se formula, cada vez más, en términos de ventas. Si tu canción no vende, entonces... ¿cuál es el negocio?

Las canciones de hoy en día están hechas casi matemáticamente. “La fórmula del éxito” existe. Y en cierta medida, tiene sentido que las discográficas se sientan más cómodas invirtiendo y promocionando una canción con ciertas expectativas de éxito. Fórmulas estandarizadas que reducen el riesgo de pérdidas a casi cero.


Los grandes sellos discográficos perfeccionan continuamente esta “fórmula ganadora“ invirtiendo en herramientas de análisis de datos que pueden predecir, hasta cierto punto, cómo va a ser la actuación de una canción a lo largo del tiempo.


El trabajo de un A&R se está convirtiendo en un papel cada vez más cuantitativo, ya que ahora se requiere que los A&R analicen las estadísticas y las tendencias emergentes en plataformas como TikTok, Spotify y Soundcloud cuando buscan nuevos artistas online. Este enfoque cuantitativo da como resultado géneros y fórmulas de canciones más homogéneas que aprovechan sonidos familiares y componentes estandarizados. Y es que, si algo funciona ¿Para qué cambiarlo?


Los grandes éxitos de hoy en día se caracterizan por letras simples, múltiples colaboradores y compositores, intros más breves y acordes homogeneizados. Y esto, por desgracia, seguirá siendo así hasta que se produzca un cambio de paradigma en toda la industria. Esta visión de túnel obliga a los artistas y sus equipos a encontrar un equilibrio entre los negocios, el éxito en las listas y mantenerse fieles a lo que de verdad importa: la música. Al fin y al cabo todos estamos aquí por lo eso, ¿no?