top of page
Consulta a Wolfie.gif

El futuro de la Inteligencia Artificial (AI) y los desafíos de los derechos de autor.

La inteligencia artificial (AI) ha experimentado avances significativos en los últimos años, abriendo un mundo de posibilidades emocionantes. Sin embargo, este futuro prometedor se encuentra actualmente atrapado entre la promesa y los desafíos legales en torno a los derechos de autor. En este artículo, exploraremos el panorama actual de la AI generativa y cómo las demandas por infracción de derechos de autor están afectando su desarrollo. También discutiremos posibles soluciones y reflexionaremos sobre el valor del contenido digital en el contexto actual.



En la reciente conferencia de OpenAI, se presentaron actualizaciones emocionantes sobre la AI generativa, específicamente sobre el modelo ChatGPT. Estas actualizaciones incluyen capacidades de personalización e integración, lo que permite a los usuarios adaptar el modelo según sus necesidades. La AI generativa tiene el potencial de revolucionar la forma en que interactuamos con la tecnología, abriendo nuevas posibilidades en áreas como la asistencia virtual, el arte y la música generativa, entre otros.


Los desafíos legales en torno a los derechos de autor.


A pesar de las promesas de la AI generativa, nos enfrentamos a un conjunto de desafíos legales relacionados con los derechos de autor. Un caso reciente involucra a Universal Music Group demandando a Anthropic por supuesta infracción de derechos de autor. Universal Music Group alega que Anthropic está utilizando material con derechos de autor, como letras de canciones, para entrenar su modelo de AI sin permiso. Este caso es solo uno de varios litigios similares en curso en los Estados Unidos.


Cada empresa que desarrolla AI generativa tiene una perspectiva diferente sobre la relación entre los derechos de autor y su tecnología. Sin embargo, hay un punto en común: consideran que no deberían tener que pagar por utilizar obras con derechos de autor para entrenar sus modelos. En cambio, consideran que los usuarios finales son los responsables de cualquier infracción de derechos de autor que pueda ocurrir. Esta perspectiva plantea preguntas importantes sobre la responsabilidad y la forma en que se maneja el contenido con derechos de autor en la era de la AI generativa.


Un desafío fundamental en el ámbito de la AI generativa es la aplicación de los derechos de autor a modelos que ya están en uso. Muchos de estos modelos se entrenan utilizando información disponible en internet, lo cual ha sido un desafío para los derechos de autor desde los primeros días de plataformas como YouTube. Salvaguardar los derechos de autor en línea es un desafío en sí mismo, y si los modelos de AI generativa se entrenan con información disponible de forma gratuita en internet, las violaciones de derechos de autor son solo un síntoma de un problema más amplio que aún no se ha resuelto por completo.


"Es posible que sea demasiado tarde para aplicar los derechos de autor a los modelos que ya están en uso. Los modelos desde Bard hasta ChatGPT se entrenan con información disponible en internet, y los derechos de autor han tenido dificultades para mantenerse al día con esta realidad."

Culpar a estas empresas o en los usuarios individuales no resolverá el problema. La caja de Pandora está abierta y los titulares de derechos de autor pueden intentar revertir la situación, pero es poco probable que sea efectivo. Es necesario buscar soluciones más innovadoras y justas que aborden los desafíos de los derechos de autor en la AI generativa.


Un aspecto fundamental a considerar al abordar los derechos de autor en la AI generativa es la importancia de la remuneración equitativa para los titulares de derechos. Si los modelos de AI generativa pueden producir contenido que reemplace las obras de los creadores originales, esto socava su capacidad para obtener ingresos justos. Es necesario encontrar soluciones que permitan una remuneración adecuada para los titulares de derechos de autor.


Una posible solución es implementar licencias generales que permitan a los titulares de derechos recibir una porción justa de los ingresos generados por las AI generativas. Si bien un sistema de remuneración por uso podría parecer ideal, en la práctica podría no ser factible para los modelos existentes y no necesariamente beneficiaría a los titulares de derechos de autor de manera significativa.


"Los problemas relacionados con los derechos de autor en la AI generativa apuntan a una tendencia más amplia: el valor percibido del contenido digital está disminuyendo debido a la gran cantidad de contenido disponible en plataformas digitales."

Esta disminución del valor percibido del contenido digital plantea preguntas fundamentales sobre el futuro del entretenimiento y la forma en que los creadores pueden generar ingresos. Si todo está disponible en línea de forma gratuita, ¿cuál es el incentivo para pagar por contenido digital?



La transición hacia experiencias reales y tangibles.


Dada la disminución del valor percibido del contenido digital, es probable que el futuro del entretenimiento se aleje de la dependencia exclusiva de plataformas digitales. La pandemia de Covid-19 ha inflado las expectativas sobre el papel de lo digital, pero ahora estamos enfrentando una posible desilusión en relación con el alcance y el valor real de lo digital.


En este contexto, la AI generativa se convertirá en una parte integral de la infraestructura digital, pero el panorama digital en sí mismo es solo una pieza del rompecabezas. Es probable que veamos un resurgimiento de experiencias en vivo, conciertos, ventas de mercancía física y otras formas de entretenimiento que involucren experiencias sensoriales reales.


"La AI cambiará el paisaje digital, pero este paisaje digital es solo una parte de una imagen más grande. Ahora estamos enfrentando un cambio de perspectiva y los creadores y audiencias más jóvenes pueden optar por alejarse de lo digital para protegerse a sí mismos y a sus obras."

Ya estamos viendo indicios de este cambio, como eventos de escucha exclusivamente en persona, fiestas de "primeras escuchas" antes de que los álbumes estén disponibles en las plataformas de streaming y artistas que vuelven a depender de conciertos en vivo y ventas de mercancía física en lugar de confiar únicamente en la transmisión de música.


Si bien es necesario abordar los desafíos legales en torno a los derechos de autor en la AI generativa, los titulares de derechos de autor deben mirar más allá del mundo digital para construir modelos de generación de ingresos sostenibles. La AI generativa está cambiando el paisaje digital, pero este paisaje es solo una parte de la experiencia global del entretenimiento.


En última instancia, el valor del contenido digital se ve afectado por la disponibilidad masiva de contenido en línea y la facilidad de acceso. Si queremos mantener la sostenibilidad del ecosistema creativo, debemos buscar nuevas formas de valorar y remunerar adecuadamente a los creadores en la era de la AI generativa.

Comments


Consulta a Wolfie.gif
bottom of page