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Como elaborar un plan de negocio (para el músico emprendedor)

Para un músico puede llegar a se complicado hablar de negocios, al fin y al cabo, eres un artista y no es un tema que se puede llegar a relacionar tanto con lo que te gusta, ¿o sí?


Es importante saber que es necesario tener un plan de negocio y así poder vender tu idea sobre todo en estos tiempos de emprendimiento digital, tienes mucho que ganar.


Habrá momentos en que debas plantearte otras alternativas para crear diferentes oportunidades, son piedras en el camino que harán que caigamos, por eso vamos a explicarte que es un plan de negocio y como puedes llegar a crear uno.

Sin más dilatación, ¿Qué es un plan de negocio?


Es simplemente un ejercicio que debes iniciar antes de desarrollar una idea que sirva para posicionarte o establecerte en un mercado. Explicado de otra forma, sería un documento en el que demostrarás ideas, objetivos y forma de conseguirlos, todo esto mediante una estrategia que explique como lanzar un proyecto con éxito.


El plan de negocio para el músico no es muy distinto a los de otros sectores, es más, es mucho más sencillo porque ya dispones de una formación musical, lo que hará que el desarrollo del plan sea mucho más fácil, conoces los términos, ya sabes de tus debilidades y fortalezas.


Antes de ir al paso a paso para crear el plan de negocio, es importante tener una fase previa donde nos haremos 3 preguntas:


1. ¿Por qué? – Pensemos por que queremos comercializar nuestra idea. Esta pregunta es una excelente manera de motivar a nuestro proyecto ya que sabremos lo que queremos conseguir con él.


2. ¿Cómo? – Cómo queremos desarrollar nuestra idea, no hacen falta tantos detalles. Este es un paso previo fundamental para escribir nuestro plan de negocio más adelante. ¿Es un disco? ¿Es un servicio musical? Debemos darle forma a nuestro sueño.


3. ¿Cuándo? – Es importante darle tiempos a nuestros planes y objetivos. Debemos pensar el plazo que nos gustaría cumplir para hacer realidad la idea. Una manera muy buena es empezar por el final, la fecha de lanzamiento, por ejemplo. Luego ir en pasos previos hasta el día de hoy, de atrás hacia adelante.


Las preguntas que nos hicimos anteriormente nos habrán servido para definir un poco nuestra idea, darle forma, estructura y así poder definir plazos.


Vamos con los pasos para crear (o) definir nuestro plan de negocio:



1. Elegir el cliente ideal


Creemos que nuestra idea es muy buena y queremos vendérsela a todos los clientes posibles. Error.


Necesitamos concentrar la fuerza de nuestra idea y vendérsela a los clientes ideales, por más nicho que sea el mercado, nos hará diferenciarnos de nuestros competidores.


Un truco podría ser pensar en una única persona como nuestro cliente ideal. Básicamente pensando en nuestro cliente ideal estaríamos poniendo el foco en la demanda y sin demanda, no hay negocio. Vamos bien.


¿Es nuestro cliente un profesional de la música?, ¿un estudiante?, ¿un streamer?



2. Fijar el valor de nuestra idea


El éxito de un plan de negocio es el desarrollo de una idea que quiere aportar valor a los clientes, es el A B C de todo esto.


Es importantísimo pensar en lo que querremos aportar a nuestro cliente ideal. El producto o servicio musical debe tener un valor para los que van a disfrutarlo, esto es INDISPENSABLE en nuestra propuesta.


Un ejercicio que puede funcionar es fijarnos en la competencia, ¿por qué no? Así podremos buscar perspectivas que nos ayuden a diferenciarnos o brindar lo que los que llegaron antes no corrigieron.



3. Establecer los canales (Distribución y comunicación)


Como y por donde vamos a transmitir nuestra idea de negocio. En este punto nos referimos a la mejor forma de hacer llegar la propuesta de valor que ofrecemos como músico o emprendedor musical a nuestros clientes.


Hablamos de, por ejemplo, si nuestro plan de negocio es un concierto, pues la localización del mismo. Si hablamos de clases online para músicos, pues, plataformas para desarrollar esa idea.


Nunca debemos olvidar que el valor que el cliente recibirá depende mucho de lo fácil que resulte acceder a él.



4. Relación con el cliente y que la misma sea duradera


Los canales previamente explicados conllevan a este punto olvidado muchas veces.


Puede que nos conformemos con atender a un cliente de forma unidireccional y esto es un error ya que nuestro cliente crece, sus gustos cambian y es importante recordar que todo producto o servicio evoluciona con los gustos y las necesidades de nuestro cliente ideal. Esto le dará una vida más longeva a nuestra idea.



5. Precio de nuestro producto o servicio


Para muchos, poner el precio a un producto es algo que debe hacerse al final del proceso, sin embargo, es importante poder introducirlo en el momento en que desarrollamos un plan de negocios.


Hay que pensar en el precio como un cliente y nunca en lo que queremos ganar; tratar de pensar de una manera lo más objetiva posible, lo que nuestro cliente ideal podría pagar por el valor que queremos aportar.


De nuevo el mismo ejercicio que realizamos en el punto 2. Tengamos en cuenta lo que cobran otros por servicios similares, así el tuyo sea mejor. Pensemos en el volumen de venta que queremos alcanzar.


A veces un precio bajo hace al producto más atractivo, sin embargo, no hay que olvidar la delgada línea que hay en hacer un producto barato y que parezca poco exclusivo o de calidad dudosa.



6. Saber lo que necesitamos para empezar


Llegó el momento de pensar en todo lo que necesitamos, no podemos olvidarnos de nada.


También las horas que creemos que vamos a necesitar para llevar a cabo nuestra idea, o la de la gente que nos va a ayudar en caso que lo necesitemos. Nunca está de más.


Este punto puede ser el más “organizacional” pero también puede ser el más divertido ya que veremos nuestra idea crecer al paso que vamos añadiendo más recursos, assets que necesitemos.


Un error que suele cometerse de manera muy pero muy frecuente es escatimar en los recursos. Por más descabellado que suene, pensemos a lo grande, recordemos que es una idea y hay clientes que quieren comprarla.



7. Socios


Somos músicos y ya estamos a punto de terminar nuestro plan de negocio, por ende, somos unos emprendedores también, nuestra creatividad ha llevado nuestra idea a algo que está a punto de convertirse en material.


Pensábamos al principio en una idea que podríamos manejar nosotros mismos, pero al paso del tiempo se ha convertido en algo más complejo, no siempre es el caso.


En cualquiera de los casos, en este punto podríamos plantearnos asociarnos con alguien o crear alguna alianza, con propuestas no distintas, pero sí que brinden maneras de mejorar la misma. Pensado todo en que el valor que ofrezcamos sea aún más atractivo para nuestro cliente.


¿Tienes una buena idea y necesitas financiación y asesoramiento para ejecutarla?? Podemos ayudarte.


Bueno, solo queda un punto, vamos a él.



8. Costes y gastos


Todos los aspectos de nuestra idea tienen color, están definidos y detallados, así que, es el momento de hacer cuentas.


En este punto lo que debemos hacer es establecer claramente lo que cuesta nuestra idea, de manera real, llevando a cabo todo lo que habremos descrito en nuestro plan de negocios. No pienses en hacerlo barato, piensa en hacerlo posible.


En esta parte también podremos ajustar algunas cosas de nuestro plan que a lo mejor no eran tan realistas, quizás muy ambiciosas, o bueno, poco productivas y ya está.


Si nuestra idea es buena y diferente, estaremos en condiciones de llevarla adelante, el error siempre está en no intentarlo, porque como bien explicamos al principio, habrá muchas piedras en el camino.


Un músico emprendedor que no tiene un plan de negocios al fin termina siendo un soñador, por lo que, tenemos que saber materializar nuestros sueños.


Si quieres que te ayudemos con tu plan de negocio, en Larrosa Music Group estamos más que dispuestos en hacerlo. Tenemos consultorías y asesorías con un equipo de profesionales con mucha experiencia en este ámbito.


Anímate y te esperamos 😊

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